EL ANTES Y EL DESPUES DE LAS ACTRICES QUE ME QUITARON EL SUEÑO

EL ANTES Y EL DESPUES DE LAS ACTRICES QUE ME QUITARON EL SUEÑO

MIS ESTRELLAS

La primera actriz que me enamoró fue Terry Moore. Nos quitó el sueño (a mi hermano y a mí) cuando la contemplamos extasiados en "Duelo en el fondo del mar", una película de aventuras que vimos cuando teníamos doce o trece años en el cine Palacio de la Música, y en la que hacía de la adolescente novia de Robert Wagner. Cuando la volví a ver en "Vidas borrascosas", el hechizo se esfumó. Creo que la siguiente fue Arlene Dahl, que me enamoró en "La mansión de Sangaree", me siguió enamorando en "Rifles de Bengala" y "La legión del desierto" y me desenamoró en "Ligeramente escarlata", donde la cambié por Rhonda Fleming.

Luego vinieron muchas más (yo era, cinematográficamente hablando, muy enamoradizo), pero también bastante voluble: en una película, quizá en dos o tres a lo sumo, se producía el flechazo, y en la siguiente, el olvido. Así ocurrió, por ejemplo, con Kim Novak, uno de mis grandes amores de cine, en "Un extraño en mi vida" (me dejó sin aliento), siguió con "Me enamoré de una bruja" y "Vértigo", y terminó con "Moll Flanders".

Después, las demás. Virginia Mayo en "Juntos hasta la muerte", Brigitte Bardot en "Y Dios creó a la mujer", Carroll Baker en "Gigante" y "Los insaciables", Jennifer O´Neill en "Verano del 42", Ursula Andress en "Doctor No", Elke Sommer en "Bahía de Palma", Cybill Shepherd en "Taxi driver", Kim Basinger en "Nueve semanas y media", Sharon Stone en "Instinto básico", Jennifer Connelly en "Labios ardientes", Grace Kelly en "Atrapa un ladrón", Caroline Munro en "La espía que me amó"...

y así otra y otra...y otra después de otra.

JAVIER DE LUCAS

domingo

MARILYN MONROE

ANTES


Marilyn no fue una intérprete extraordinaria pero, como actriz, estaba dotada de un particular magnetismo y su aportación a varios filmes inolvidables fue esencial. Películas como Los caballeros las prefieren rubias(Gentlemen prefer blondes, 1953), de Howard Hawks, oCon faldas y a lo loco (Some like it hot, 1959), de Billy Wilder, permanecen en la memoria de cualquier cinéfilo. De la misma forma, algunas secuencias de las que fue protagonista se encuentran entre los pasajes más reproducidos de la historia del cine. La escena de La tentación vive arriba en que el viento que escapa de un respiradero del metro levanta la falda de la rubia actriz, descubriendo sus piernas, ha sido imitada en muchas ocasiones, como en La mujer de rojo, protagonizada por Kelly LeBrock, y se ha recuperado en infinitas ocasiones para anuncios publicitarios.

Sus primeros papeles en el cine le permitieron obtener el éxito suficiente para que los productores se fijasen en ella, por la ruptura que su belleza suponía con respecto a los modelos aceptados en los años cuarenta. Tras varios papeles menores, supo aprovechar la oportunidad que le brindó John Huston, quien en La jungla del asfalto (1950) la dirigió en el papel de Ángela, la falsa "sobrina" de un gángster mucho mayor que ella, pródiga en ademanes infantiles y provocativos, que termina por traicionar ingenuamente a su protector.

Marilyn Monroe estuvo verdaderamente al nivel que se requería, por lo que puede decirse que ese papel supuso su consagración, y le permitió obtener un pequeño papel en Eva al desnudo (1950), de Joseph L. Mankiewicz. Por el contrario, lo único memorable relacionado con su aparición en la gran película de Fritz Lang Encuentro en la noche(1952), con Barbara Stanwyck, fue que la futura gran estrella se mostraba por primera vez vistiendo blue jeans.

La siguientes películas, fundamentalmente comedias, la catapultaron a la fama. Marilyn fue, en efecto, la gran intérprete de comedias de los años cincuenta: el irresistible objeto del deseo que recibía una ráfaga de sifón en sus redondas posaderas en Me siento rejuvenecer(Howard Hawks, 1952), esa parte de su anatomía que también quedaba atascada en el ojo de buey de un barco en Los caballeros las prefieren rubias (Howard Hawks, 1953).



En Cómo casarse con un millonario (Jean Negulesco, 1953), borda su papel de tonta fenomenal, ambiciosa y miope, pero es en La tentación vive arriba (Billy Wilder, 1955) donde su arrolladora naturaleza erótica se convierte en mito perdurable en escenas tan famosas como aquella en que una accidental ventolera desnuda sus piernas o en la otra en que se descubre que refresca su ropa interior en la nevera.

Billy Wilder también dirigió a Marilyn en Con faldas y a lo loco, donde intervenía Tony Curtis, el cual declaró luego groseramente que besar a Marilyn Monroe era como besar a Hitler. Por el contrario, el director justificó los continuos retrasos con que llegaba al trabajo la estrella, comportamiento que al convertirse en habitual fue ganándole toda suerte de enemistades: "Llegaba muchas veces tarde al rodaje, pero no porque se le pegaran las sábanas. Era porque debía forzarse a sí misma a presentarse en el estudio. Se sentía trastornada emocionalmente todo el tiempo."

Con todo, el resultado fue una película que marcó el nacimiento de la nueva comedia estadounidense, que superaba la tradición de Frank Capra para dotarse de una mayor dosis de acidez crítica. Con un sarcasmo que recuerda a Eric von Stroheim, en la comedia se suceden situaciones equívocas que provocan divertidos momentos, pero el modo de vida americano que exhibe ya no es tan idílico; los personajes muestran el pesimismo amargo que Billy Wilder sabe infundirles. Marilyn Monroe, en un cómodo papel de corista, complementó valiosamente el trabajo de Jack Lemmon y Tony Curtis, dos músicos que se ven obligados a escapar de Chicago por haber presenciado las acciones violentas de una banda de gángsters, y que se enrolan en la orquesta femenina de Marilyn Monroe disfrazados de mujeres. En referencia a la aportación de la inestable Marilyn, Wilder fue tajante: "Cuando acababas con Marilyn, aunque habías llegado a las cuarenta tomas y habías aguantado sus retrasos, te encontrabas con algo único e inimitable".



Durante el rodaje de El multimillonario (1960), Marilyn tuvo un romance con el protagonista masculino que compartía con ella la cabecera del cartel, Yves Montand, quien estaba casado por entonces con la actriz Simone Signoret. De hecho, las relaciones de la estrella con Arthur Miller, con quien había contraído matrimonio en 1956, estaban deteriorándose a marchas forzadas, aunque el dramaturgo preparaba, a modo de cínico epitafio, un guión para lucimiento de su esposa, The Misfits (Vidas rebeldes), que dirigiría John Huston.

Fue acaso ésta la película más accidentada de todas cuantas rodó Marilyn, desgarrada por el inminente divorcio, que se hizo efectivo en enero de 1961. La operadora del film era una tal Inge Morath, que se casó con Arthur Miller en febrero del año siguiente. Antes incluso de rodar el primer plano, el film fue atacado por la prensa a causa de su argumento progresista. Todos los dardos fueron lanzados inclementemente contra Marilyn, que había sido ingresada en un psiquiátrico a finales de 1960 y a quien incluso se llegó a acusar de la muerte de Clark Gable, acaecida inmediatamente después del final del rodaje. Ello a pesar de que, visto en su justa perspectiva, el trabajo de Marilyn en esta película ha sido considerado el mejor de su carrera: fue capaz de trazar a la perfección un papel de carácter simbólico que, por otra parte, anticipaba quizá su propio fracaso.

Al quitarse la vida dejó inacabado un film de George Cukor, una comedia musical con Cyd Charisse y Dean Martin que debía titularse Somethings got to give y en que Marilyn aparecía bañándose desnuda en una piscina. La escena llegó a rodarse, y las fotografías que la muestran poniéndose un albornoz azul se han hecho justamente célebres.



FILMOGRAFIA

1947 You were meant for me-Scudda Hoo! Scudda Hay!-Dangerous years
1948 Ladies of the chorus
1949 Amor en conserva
1950 A ticket to Tomahawk-Right cross-La jungla de asfalto-Eva al desnudo-The fireball
1951 Let´s make it legal-Love nest-As young as you feel-Home town story
1952 Encuentro en la noche-Niebla en el alma-No estamos casados-Cuatro páginas de la vida-Me siento rejuvenecer
1953 Niágara-Los caballeros las prefieren rubias-Cómo casarse con un millonario
1954 Río sin retorno-Luces de candilejas
1955 La tentación vive arriba
1956 Bus Stop
1957 El príncipe y la corista
1959 Con faldas y a lo loco
1960 El multimillonario
1961 Vidas rebeldes







...DESPUES

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